Amores perros (Alejandro González Iñárritu, 2000)

Ciudad de México en el amanecer de un nuevo siglo. Un terrible accidente automovilístico se convierte en punto de encuentro. Octavio, un joven adolescente enamorado de su cuñada, ha convertido su perro en una mortífera arma con la que desea escapar de su miseria amorosa. Valeria, una hermosa modelo, ve truncada su carrera y su nueva vida al lado de Daniel, mientras su mascota queda atrapada, como ella, en los estrechos límites de su departamento. Por su parte el taciturno Chivo, un ex-guerrillero que no puede acercarse a la hija que algún día abandonó, sublima su necesidad de amor recogiendo perros en la calle. Ninguno de ellos volverá a ser el mismo después del accidente. Todos, incluyendo los perros, encontrarán un destino muy distinto al que algún día imaginaron.



"La ciudad de México es un experimento antropológico y yo me siento parte de él. Soy sólo uno de los veintiún millones que vivimos en la ciudad más grande y poblada del mundo. Ningún hombre en el pasado sobrevivió antes a una ciudad con semejantes niveles de contaminación, violencia y corrupción, y sin embargo ella es increíble y paradójicamente hermosa y fascinante, y eso es Amores perros: el fruto de esa contradicción". Los trabajos de Alejandro González Iñárritu conjugan escenas inspiradas en algunas de las películas de Tarantino con otras que parecen rescatadas de los cuentos de Raymond Carver. Decenas de premios y nominaciones, entre ellos la muy celebrada nominación al Oscar de Hollywood a la mejor película en lengua no inglesa, confirman la calidad del proyecto. Potente, inteligente, ágil, Amores perros demuestra que es posible abordar todas esas historias y situaciones dramáticas, tan peligrosas para el cine emergente.

El otro lado de la cama (Emilio Martínez Lázaro, 2002)

Sonia y Javier llevan varios años viviendo juntos y varios más siendo novios. Pedro y Paula no viven juntos pero sí son novios desde hace varios años. O eran, porque ella se ha enamorado de otro y le dice aquello de «prefiero que seamos amigos». La situación de Javier es bastante peliaguda: por un lado tiene que aguantar las presiones de Paula que le pide que sólo sea amigo de Sonia, y por otro tiene que intentar que Pedro no se entere de que es él quien está con su antigua novia, lo que tampoco es fácil porque para Pedro en este momento la vida sólo tiene un sentido: descubrir con quién está Paula. Entretanto van apareciendo nuevos personajes: Rafa y Carlos, dos amigos de Pedro y Javier, el primero un taxista con una curiosa visión de la vida y el segundo un chico que nunca termina las frases que empieza; Antonio Sagaz, el estrafalario detective que contrata Pedro para que descubra quién es el amante de Paula; Pilar, una chica un poco psicópata que se enamora perdidamente de Pedro; y Lucia, una actriz amiga de Sonia, guapa, simpática y lesbiana, algo que tendrá mucha importancia en la historia.



Emilio Martínez Lázaro es madrileño. Estudió el bachillerato con los jesuitas y Física en la Universidad Complutense. Escribió critica de cine en las revistas Griffith y Nuestro Cine. Del 68 al 71 dirigió cortometrajes y mediometrajes en precarias condiciones técnicas. Más tarde, dio sus primeros pasos en el cine profesional colaborando con Jesús Franco en diversos cometidos y con Gonzalo Suárez como ayudante de dirección. En el año 73 realizó reportajes de actualidad en televisión. En 2005 estrenó Los 2 lados de la cama, segunda parte del musical.

El laberinto del fauno (Guillermo del Toro, 2006)



La película nos sitúa en el año 1944, quinto año de paz tras la Guerra Civil española, y cuenta el apasionante viaje de Ofelia (Ivana Baquero), una niña de 13 años que junto a su madre, Carmen (Ariadna Gil), convaleciente a causa de un avanzado estado de gestación, se traslada hasta un pequeño pueblo en el que se encuentra destacado Vidal (Sergi López), un cruel capitán del ejército franquista, nuevo marido de Carmen y por el que Ofelia no siente ningún afecto. La misión de Vidal es acabar con los últimos vestigios de la resistencia republicana, escondida en los montes de la zona. También ahí se halla el molino donde Vidal tiene su centro de operaciones; en él les aguardan Mercedes (Maribel Verdú), una joven que se encuentra a cargo de los demás miembros del servicio, y el doctor (Alex Angulo), que se hará cargo del delicado estado de salud de Carmen.




Una noche Ofelia descubre las ruinas de un laberinto donde se encuentra con un fauno (Doug Jones), una extraña criatura que le hace una increíble revelación: Ofelia es en realidad una princesa, última de su estirpe, a la que los suyos llevan mucho tiempo esperando. Para poder regresar a su mágico reino, la niña deberá enfrentarse a tres pruebas antes de la luna llena. En el transcurso de esta misión, fantasía y realidad se abrazan para dar rienda suelta a una maravillosa historia donde la magia que rodea a Ofelia nos transporta a un universo único, lleno de aventuras y cargado de emoción.

Belle epoque (Fernando Trueba, 1992)



Allá por 1930, el corneta Fernando (Jorge Sanz) deserta de su cuartel aprovechando el caos que surge tras el intento fallido de los republicanos de dar un golpe de estado y derrocar al rey Alfonso XIII. En su fuga, y tras un episodio de lo más absurdo con una pareja de guardia civiles, llega a casa de Manolo (el recientemente fallecido Fernando Fernán Gómez) con el que pasa una temporada, hasta que llegan las hijas de éste y debe marcharse. Sin embargo, tras conocer a las cuatro jóvenes (Ariadna Gil, Maribel Verdú, Miriam Díaz Aroca, Penélope Cruz), Fernando hace todo lo posible por quedarse e iniciar una auténtica picaresca amorosa con las hermanas.




En el año 1993 Belle Epoque se hizo con numerosos premios, entre los que cabe destacar el Óscar a la mejor película de habla no inglesa y nueve Goyas, galardón que concede la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas en España. Se trata sin duda de una película cargada de optimismo y repleta de escenas luminosas en las que constantemente se desdibuja la línea que separa la realidad y el deseo.